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Por qué terminé amando el Ashtanga Yoga

No, no quiero convencerte de practicar Ashtanga Yoga. Pero me gustaría compartir contigo mis experiencias y por qué terminé amándolo.

En primer lugar, hay que practicarlo todos los días de la semana, excepto los sábados (y los días de luna). Para ser sincera, todavía no he llegado a ese punto, pero estoy segura de que algún día lo haré. El Ashtanga ya me ha enseñado mucho sobre disciplina. Cuando comencé a practicar yoga, probé muchos estilos diferentes. Los días en que me sentía fuerte y llena de energía, asistía a desafiantes clases de Vinyasa (también a algunas clases guiadas de Ashtanga), y cuando tenía un mal día y estaba agotada, prefería algo más relajante para recargar energías. En aquel tiempo yo vivía en Singapur, conocida por sus enormes centros de yoga, donde se puede elegir entre cualquier estilo de yoga a cualquier hora del día, cada día de la semana. Lo disfruté, pero ahora me doy cuenta de que realmente no progresé mucho en mi propia práctica.

 

Y luego me mudé a Barcelona. Sin hablar una palabra de español.

 

El Ashtanga Yoga me resultó realmente útil aquí. La rutina, la estructura, la misma serie una y otra vez. Sabía qué hacer sin entender realmente lo que el maestro decía. Pero aún así estaba lejos de tener una práctica regular de ashtanga yoga. Además, esa cosa llamada autopráctica de mysore seguía sin tener sentido para mí.

 

Pasaron dos años más antes de que realmente comenzara a entender más profundamente la práctica del Ashtanga Yoga. Y necesitaba encontrar a la maestra o maestras adecuadas. Mis profesoras.

 

Encontré a Tabatha, Marcela y Soham… o tal vez ellas me encontraron a mí. Sea como fuera. Comencé a practicar regularmente Ashtanga mysore y, una vez por semana, iba a una clase guiada de la primera serie de Ashtanga Yoga. Lo mismo una y otra vez. Sigo haciéndolo.

 

Se está convirtiendo en un hábito, como cepillarse los dientes. Solo que lleva un poco más de tiempo ;-)

 

No hay forma de simplemente "saltarse" una de las más de 40 posturas, y ese mínimo de 1 hora y cuarto de práctica diaria no tiene nada de fácil o relajante. El sistema está determinado. Te entregas a él, prácticas y aprendes sobre paciencia y disciplina.

 

Esta práctica regular me reveló una comprensión mucho más profunda de lo que significa yoga: física, mental y espiritualmente.
Pero no vayas a pensar que siempre despliego mi esterilla eufórica de empezar mi práctica. Lamentablemente, no es así de fácil. El mayor paso lo doy cuando logro llegar al estudio, eso sin duda alguna. Y es tan increíble acostarse en shavasana al final de la práctica.

 

Pattabhi Jois dijo "Do your practice, and all is coming", "practica y todo llega", y es muy cierto. Es un sistema probado, pregúntale a cualquier persona que lo haya practicado durante un período de tiempo más largo y verás cuánto lo ama y cómo ha influido en sus vidas.
La primera serie se llama Yoga Chikitsa, que significa yoga de purificación. Es una serie terapéutica y LA FORMA de comenzar.

 

Simone Mattig - Soham Yoga (Barcelona/Gracia)

Carrer de l'Alzina, 5

Barcelona 08024

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