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Un paseo matutino es una bendición para todo el día

(English translation below)

Vivir en la ciudad puede ser agradable y agotador a la vez. En este momento, durante los meses de verano, es muy gratificante salir al exterior, hacer alguna que otra caminata, sentarse, ir a la playa. Pero también tiene la otra cara. Las multitudes de turistas, el aire contaminado, el calor del verano. A veces parece que no hay forma de escapar. No hay silencio en ningún sitio. Ningún sitio donde puedas estar al aire libre, sólo, durante un tiempo.

 

Si te sientes familiarizado con este sentimiento, te interesa seguir leyendo.

 

Hace dos semanas una amiga nos organizó, a mi y a otras personas, una caminata matutina por la naturaleza. En el patio interior de Barcelona. Collserola. Para ver el amanecer. Y sí, el sol sale muy temprano estos días. En ese día concreto, a las 6:22, para ser exactos. Suena duro. Pero honestamente: es sólo ese primer momento en el que suena la alarma y piensas "¡De ninguna manera!" y sientes la tentación de volver a dormir unas horas más. Si eres una persona disciplinada (y si eres una persona que practica Ashtanga Yoga es muy probable que lo seas) te levantarás igualmente, sabiendo que algo muy bonito te espera.

 

Yo lo hice, fui a nuestro punto de encuentro en la Plaza Kennedy a las 5:30 para quedar con Natalia (@natfulness). Desde allí nos llevó hasta Collserola donde aparcamos su Minivan y vimos nuestra primera sorpresa, un erizo que se cruzaba en nuestro camino. No había visto uno en la naturaleza hacía muchos, muchos años. Me sentí tan bendecida.

 

Aún estaba oscuro y empezamos caminar lentamente mientras observábamos nuestro alrededor. Todo era tan silencioso. No había nadie excepto nosotros. Podías oír la naturaleza. Podías oler la naturaleza. La niebla colgaba de los árboles y las colinas. Los pájaros empezaron a cantar. Sólo caminamos, disfrutando del más maravilloso silencio. En algunos puntos teníamos una visión de Barcelona y podíamos imaginar cómo, en no mucho tiempo, la ciudad se despertaría y se llenaría de gente y sonidos. Pero allí arriba todo era paz, sentíamos que estábamos en otro mundo a pesar de estar a sólo 15 minutos del insaciable murmullo.

 

Andamos unos 20 minutos antes de llegar al punto que habíamos acordado, y Natalia nos prometió un amanecer excepcional. Aún nos quedaba algo de tiempo antes de que saliera el sol, así que disfrutamos de un delicioso té de tomillo que Natalia nos había preparado. Y súbitamente pudimos ver el rojo brillante de la punta del sol en el horizonte. Era increíble, era mágico. No hay nada más bonito que la naturaleza en la mañana. Yo estaba llena de alegría, recargada de positivismo y preparada para volver al estudio y empezar mi práctica de Ashtanga Yoga. Y como ya os podéis imaginar, mi práctica fue increíble, energética e intensa.

 

Así como lo fueron mi café y desayuno de después.

 

¡Lo repetiré seguro muy pronto!

 

Si estás interesado en unirte envía un email a info@sohamyoga.es y lo podemos organizar o llama Natalia directamente (608 569 070).

 

An early-morning walk is a blessing for the whole day

Living in the city can be enjoyable and stressful at the same time. Right now, during the summer months it’s lovely to be outside, stroll around, sit down, go to the beach. But there’s also this other side. The touristy crowds, the polluted air, the summer heat. Sometimes there seems to be no way to escape. There’s no quiet place. Nowhere to just be outside alone for a while.

 

If you know this feeling you might be interested to read further.

 

Two weeks ago my friend organized for me and a few other people an early morning walk in the nature. In the backyard of Barcelona. Collserola. To watch the sunrise. Well yes, the sun rises pretty early these days. On that day at 6.22 am exactly. Sounds hard. But honestly: it’s just that first moment when the alarm sets off and you feel like “No way!” and turning around to sleep for another couple of hours. If you are a disciplined person (and if you’re an Ashtanga Yoga practitioner the chances are good that you are) you’ll get yourself going, knowing you’ll be rewarded with something very beautiful.

 

I did it, I went to our meeting point at Plaza Kennedy at 5.30am to meet Natalia (@natfulness). From there we drove up to Collserola where we parked her Minivan and saw the first unexpected surprise, a hedgehog crossing our way. I had not seen one in nature for many, many years. I felt so blessed.

 

It was still dark and while walking dawn slowly arrived. It was so quiet. There was no one except us. You could hear the nature. You could smell the nature. The fog was hanging the hills and trees. Birds started singing. We just walked and enjoyed the indescribable silence. At some points we had a view over Barcelona and we could just try to imagine how the city is about to wake up and get busy. But up there it was peaceful, we felt like in a different world even though being just 15 minutes away from the hustle and bustle.

 

We walked for about 20 minutes before we reached our viewing point and Natalia promised an incredible sunrise view. We still had a little time left before the sun would be starting to show, so we enjoyed a delicious herbal tea that Nat had prepared for us. And all over sudden we could see the glowing red tip of the rising sun. It was stunning, it was magical. There’s nothing more beautiful than nature early in the morning. I was filled with joy, recharged with positivity and ready to go to the studio to start my Ashtanga Yoga practice. And as you might imagine my practice was amazing, energetic  and intensive.

 

And so was the breakfast after:-)

 

I will definitely repeat it soon!

 

If you’re interested to join send an email to info@sohamyoga.es and we can arrange it or call Natalia directly at 608 569 070.

 

 

 

Carrer de l'Alzina, 5

Barcelona 08024

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